Explora la Polinesia Francesa, un archipiélago con cientos de islas, donde Bora Bora es solo el comienzo. Te compartimos consejos para planificar tu viaje a este destino soñado sin gastar una fortuna, desde cómo llegar hasta cómo moverte entre sus impresionantes islas.
¿Es posible viajar a Bora Bora sin gastar una fortuna?
Bora Bora es un destino que evoca imágenes de aguas cristalinas, exuberante vegetación y una vida marina vibrante, un verdadero sueño para muchos viajeros. Sin embargo, su reputación de ser costoso a menudo desanima a quienes desean visitarlo. La buena noticia es que, con una planificación inteligente, es posible disfrutar de este paraíso sin exceder tu presupuesto. La Polinesia Francesa, el archipiélago al que pertenece Bora Bora, ofrece una diversidad de islas con precios variados, lo que permite opciones para diferentes presupuestos.
Aunque Bora Bora es la isla más famosa, la Polinesia Francesa es mucho más que este icónico destino. El archipiélago cuenta con cientos de islas, cada una con su propio encanto. Entre las más populares para el turismo se encuentran Tahití, donde se ubica Papeete, la capital y principal punto de entrada, y Moorea. Para una experiencia completa, se recomienda incluir estas tres islas en tu itinerario y así apreciar la riqueza cultural y natural de la Polinesia Francesa.
Llegando al Corazón de la Polinesia Francesa
La forma más común de llegar a la Polinesia Francesa es a través del Aeropuerto Internacional de Faa'a (PPT) en Papeete, Tahití. Para encontrar vuelos a precios más accesibles, una estrategia efectiva es dividir la búsqueda. Por ejemplo, si viajas desde el Caribe o Florida, los vuelos directos a Papeete pueden ser costosos. Sin embargo, se pueden encontrar ofertas significativas desde ciudades como Los Ángeles o San Francisco, en California, con precios que rondan los $300 a $500 ida y vuelta. Luego, puedes buscar vuelos de conexión desde tu lugar de origen a California por un costo adicional.
Esta estrategia puede resultar en un ahorro considerable, reduciendo el costo total del pasaje a Tahití a un rango de $500 a $800, lo que representa más del 50% de ahorro en comparación con los precios promedio. Para quienes viajan desde Sudamérica, la mejor ruta suele ser a través de Santiago de Chile, que ofrece vuelos con escala hacia la Polinesia Francesa.
Explorando las Islas: Movilidad y Ahorro
Una vez en Tahití, la opción más conveniente para moverte es alquilar un auto, con precios que pueden empezar desde los $50 diarios. Es recomendable reservar con antelación a través de plataformas conocidas. Si tu aventura te lleva a Moorea, el ferry desde Papeete es la alternativa más económica y eficiente, con salidas frecuentes cada 45 minutos. Incluso puedes llevar tu auto en el ferry, lo que facilita la exploración de la isla.
Para llegar a Bora Bora, la forma más eficiente es tomar un vuelo desde Papeete, con una duración aproximada de una hora y un costo promedio de $300 ida y vuelta. Es importante saber que el aeropuerto de Bora Bora se encuentra en un islote separado de la isla principal. La mayoría de los hoteles ofrecen transporte en bote, o puedes optar por un bote público para llegar a tu destino. Una vez en Moorea o Bora Bora, puedes recorrer las islas en auto, scooter, moto o bicicleta, dependiendo del tipo de experiencia que busques.
Bungalows sobre el agua: ¿Un sueño alcanzable?
Los icónicos bungalows sobre el agua en Bora Bora son el principal atractivo para muchos visitantes, ofreciendo vistas espectaculares de la isla principal. Aunque suelen ser costosos, existen maneras de disfrutar de esta experiencia sin desequilibrar tu presupuesto. Una estrategia es dividir tu estadía: pasar una noche en un bungalow sobre el agua en el atolón y las noches restantes en la isla principal, donde las opciones de alojamiento son más económicas y tienes acceso a una mayor variedad de restaurantes y actividades.
Los hoteles en el atolón, aunque hermosos, son accesibles solo por barco y ofrecen opciones más limitadas fuera de sus instalaciones. Al reservar, compara precios en diversas plataformas, incluyendo los servicios de viaje de tus tarjetas de crédito, ya que algunas, como Chase Sapphire Reserve o Amex Platinum, pueden ofrecer beneficios como tarifas más bajas o posibles mejoras de habitación sin costo adicional para sus miembros.